Ya no había nada más que hablar, pues las palabras podrían parecer tontas, mentiras o tan solo un disfraz. Los sentimientos habían ido saliendo en diversas cuotas, unas pequeñas y otras grandotas; ahora tan solo quedaba la tentativa al recuerdo y la convicción al saber en donde el corazón había querido permanecer. Porque ahora sabía cuál era su espacio, no solo el que ocupaba en materia, sino aquel en que el alma trasciende. No pudo haber sido en un antes o un después, porque cada suceso había acontecido cuando se había provocado que aconteciera. Por eso ya no había nada de qué hablar, eran tan solo tirar las cenizas en la presa para provocar fertilidad. Era momento de dar vida y seguir entregando el amor decidido a entregar a quien durante años había querido. ¿Qué podría pasar? Eso era incierto, pero por lo pronto provocaría la felicidad y la plenitud del amor. Y es que era real! ya no había nada más que hablar, tan solo actuar en el presente (con quien realmente quería estar)… y tan solo… tan solo amar.
Sof & Skeu
Comentarios
Publicar un comentario
Cómo acompañan tus palabras a esta simple mujer...