Realmente
nunca le decían bonita, al menos no la primera vez que la conocían…La palabra
era “interesante”, pero dicha palabra que en un inicio fue un halago con el
tiempo se convirtió en un impedimento. No había duda: dejaba huella y un
profundo recuerdo. De alguna manera su magia consistía en ayudar al otro a
darse cuenta de sí mismo, a generar un cambio y encontrar el amor. Tal vez
aquel amor que ella brindaba, pero que no era devuelto de la misma manera. Ella
lo sabía… volverían; y la colección era aún más extraña, en ocasiones funesta.
Aunque en realidad no era una colección, en realidad también eran recuerdos
para ella. De esos que los libros le habían enseñado a denominar como amor. Y
eso es lo que ella daba, eso es lo que ella era. Una mujer amorosa que se
entregaba al mundo, una mujer “interesante” que se contaba historias, una mujer
no bonita a la par de las más bellas por el tan solo hecho de ser ella misma. Y
que dispuesta a seguir descubriendo su propia magia, seguiría amando… porque
todo vuelve a su lugar en el momento justo y preciso que la energía del
Universo lo designa. Y en un verdadero momento el azul cubriría su espacio, el
que ocupaba en el mundo de una manera tan “interesante”, tan entrañable, para
no ser olvidada por todo aquel que la conocía y que ennoblecía su existencia material…
su nombre: Skeu.
Sof & Skeu
Comentarios
Publicar un comentario
Cómo acompañan tus palabras a esta simple mujer...