En algunas ocasiones he pensado en dejar todo, he escuchado tantas veces que no aporto nada desde mi profesión que termino por creerlo... en ocasiones pienso que efectivamente debería dedicarme a cualquier otra cosa, aunque tampoco me imagino a que... En un segundo acto me termino por reprochar el ser idealista, un reproche que desde años atrás me decían no dejaría nada bueno en mi vida. Recuerdo los diversos "deberías" que me acompañan, como el "debes de permanecer callada", "debes ser politica", "no opines", "no refutes", "debes aguantar", etc. Siendo aplicables a mi vida personal como profesional. El tercer acto es hacer la combinación con un poco de frustración, no doy el ancho ni cumplo las expectativas... no soy la psicóloga esperada, no soy la compañera sonriente que todos quieren, no soy la madre abnegada, y no soy lo suficientemente inteligente... más bien no soy "normal" y eso lo vengo escuchando dura...
Frente al Sendero Octuple