Ir al contenido principal

36: CRISIS, TRANSFORMACIÓN Y ADEVENIMIENTO


Este año ha estado cargado de muchas pérdidas, de mucho dolor y de diversos duelos que superar...
Perdidas de vida, de trabajo, de objetos materiales, de salud y de bienestar... y ante todo eso ha sido complejo poner palabras en orden en la reflexión que anualmente realizo... pero me he leído y recordado parte de mi esencia...

Cada perdida se ha llevado una parte de mí, y también me ha enseñado a reconstruirme, a ver mis cicatrices, a admirarlas, a acariciarlas, y a darles la oportunidad de fortalecerse y florecer a su propio ritmo y tiempo, el que sea más prudente para cada una.

He podido recordar un día de despedida... aquel o aquellos días en que he tenido que aprender a desprenderme y en algunos momentos que la vida sabiamente me ha mostrado que nada es eterno...
Aquella felicidad percibida se puede escapar entre tus manos, como la arenilla del río que fluye sin preocupación. Al igual que el propio río te puede atrapar en su corriente si no te percatas de la llegada de la tarde y de los remolinos.

La vida me ha repetido: Sofía, tú no eres la excepción, tú vida no es la excepción. No me quedaba más que disfrutar lo disfrutable de la vida. Aunque este sea solo un momento, un momento que te regresa de la penumbra, para después volver a sumergirte en ella. Esto es la vida, tiene dos opciones: vivirla o morir; porque no nos bastaría un punto intermedio, no considero viable estar cotidianamente sobreviviendo en el mundo, sería como estar en el limbo.

Alguna vez, en el asilo un anciano me dijo que había dos cosas indiscutibles: los problemas y la muerte. No considero que sean aspectos catastróficos, pero en ocasiones, como seres humanos, no reconocemos las habilidades que poseemos para enfrentarnos a estas dos situaciones...la felicidad continúa; sin embargo cosas como estás, podrían no dejarte presenciarla y admirarla dentro de ti misma, y por ende en el mundo en general.

Acepto, que en estos últimos meses, a veces es un poco complejo, pero también sé que he ido aprendiendo a mirarme de otra manera, he aprendido a saborear mis propias emociones. En definitiva, no soy la misma, y hace algunos años, sabiamente me mostraron que no ser la misma, no tenía porque ser lo peor...sin duda me he transformado, he podido apreciar partes en mi Ser que no era conscientes, y que ahora disfruto de otra manera, como la niña que vive en mí y que disfruta enormemente el pastel de chocolate.

En ocasiones, me gusta imaginarme la vida como una carretera federal, sí, de esas que todos conocemos. Por momentos existen paisajes hermosos que te hacen creer que estás en el cielo, otros tramos se verán inmersos en la miseria y pobreza, otros más nos resultan peculiares y no sabrás si te gusta, te asusta, o simplemente te envuelve. También sucederá que la carretera en sí, tendrá tramos tan perfectos que irás a una velocidad impresionante, en contraparte existirán tramos llenos de baches y piedras por lo que que irás despacio, o bien, con un miedo impresionante por transitar. Pero no hay que ser tan extremista, existirán tramos que serán lo suficientemente transitables, en los que irás cómodo, a una buena velocidad y emanarás cierta tranquilidad.

La vida se me asemeja hoy así... hoy entre todo lo que pasó, me he detenido a observar los escaparates...aveces en la carretera hay que parar, porque uno se cansa de manejar...hay que descansar, y eso posteriormente te permitirá volver a transitar y volver a disfrutar el tramo que tu decidas.
Hoy, entiendo, la crisis de mi último año de vida, en diversas fracciones de mi vida, me ha transformado...y en últimos días cada que el dolor físico regresa a mí, o ante ciertas adversidades he aprendido a dar las Gracias al Universo...porque quiero creer que este sin sentido tiene un gran sentido. Y recuerdo lo que una persona en etapa terminal me dijo: "Hoy es un buen día para renacer, porque me levanté y estoy viva, y aunque estoy cansada sigo aquí y eso significa para mí, que, mi dirección es hacia adelante, y porque aunque haya dolor y eso me haga pedazos, no cedo, y tengo la posibilidad de sonreír. Por lo tanto, hoy es un buen día para renacer y seguir avante por la vida"...
Y ante esas palabras, hoy. antes mis 36 años, es uno de esos días en que siento que solo me quedan una cuantas horas de vida, y eso en lugar de entristecerme me alegra, no porque quiera morir, sino porque vivo intensamente cada momento, cada instante de mi vida...  SIGUE VIVA... (me repito)… y sigo en mi Transformación constante...

Sof Martínez 




Comentarios

Entradas populares de este blog

Y seguiremos

Seguiremos recordando a Fadanelli Seguiremos soñando con Benedetti Seguiremos escuchando el estruendo del rock Seguiremos bailando en el frío de la noche Seguiremos deleitando el sabor del mar Seguiremos tocando la lluvia con las yemas de los dedos Seguiremos cayéndonos y nos volveremos a levantar Pero principalmente amor...nos seguiremos enamorando el día a día... Tú de ella...yo de él. Sof

Enojo hacia la utopia

Hablar del amor es tan trillado; sin embargo incuestionable. Creer en la fidelidad es extraño...unos piensan que aman y que por ende la fidelidad nacerá... (sonrío)... extraña palabra diría yo. ¿Lealtad?...probablemente, pero que nos diría la etiología? Uno no puede creer en la fidelidad así como así, como algo perdurable e inmutable. Tan solo pudiese acercarse en ese pequeño instante en que dos personas se encuentran y no cuestionan, no lo piensan, tan solo viven la magia de la cercanía, de la corporalidad, la magia de los cuerpos que se encuentran y los labios que se sellan... Ni que decir... es que ahora hablar de la fidelidad me parece tan irreal... es una utopía en mi vida. Sof

SEGUIR...

No puedo decir nada más...creo... es que tan solo, en lugar de pensar tanto, tan solo, en realidad tan solo...prefiero seguir caminando... Sof & Skeu