Cada cumpleaños de mi vida es único y especial; sin embargo este cumpleaños es aún mucho más especial.... he llegado a mis 35 años después de un largo año de dificultades, de un cuerpo que pide a gritos que me detenga, y que renazca; un año lleno de mucho dolor físico y emocional, de muchas pérdidas en todas las áreas de mi vida, y que por lo tanto eso significa, que ha sido un año lleno de enseñanzas y aprendizajes.
Hace 10 años con gran algarabía, festejé mis 25, y hoy rescato ese entusiasmo que tenía por la vida, por no vivir apresurada, sino consciente de dónde me encontraba, con la mente en mis sueños y trabajando por ellos, no de forma sistematizada, sino realmente con la convicción de que fueran las semillas de realidades...me perdí, no sé en que momento permití que el medio y el miedo me absorbiera.
Por eso, hacer el análisis de mi vida, puede ser en teoría tarea fácil y sencilla. Involucrarme con todos mis sentidos al momento de realizarlo, implica una trascendencia en mi SER. Me es grato entonces poder sentarme y desgajar mi vida, y ¿porqué no compartirlo? Si compartimos tantas alegrías, ¿porqué no compartir esta? Cada parte conforma mi esencia, y cada parte se encuentra unida por un único común. Las ganas que aún tengo por vivir.
Y este gran salto compartido, también está lleno de agradecimiento a aquellas personas que han seguido conmigo física y emocionalmente, algunos a muy corta distancia, algunos otros a unos cuantos kilómetros, otros más perdidos un poco en la distancia. Pero el calor que emana de nuestros corazones jamás me fortalece y me recuerda que no estoy sola.
Considero que es muy hermoso encontrar en la vida a personas tan significativas; es hermoso que a pesar del tiempo, de la bazofia que vivimos actualmente en nuestra sociedad, un poco trastornada, un poco menoscabada… podamos vislumbrar lo que realmente tenemos, eso que hemos denominado amor y que no conoce de números, estamos los que en este presente queremos estar.
Es sublime por lo tanto, poder revelar que mi “pequeño mundo” se construye el amor, no como una materia, no como una idea pasajera; sino como una condición que permanece entre el espacio y se conjunta con la humanidad. Presencio que infaliblemente estoy recreando, porque estoy viviendo el amor; aún en este mundo en donde la esencia se ha disuelto entre el rencor y el deseo de venganza.
Es tan grato poder rescatar a esa pequeña “investigadora”, que no inquiere una sola respuesta, ni siquiera en un solo sector, no, es esa “investigación” que se hace sobre el amor… sobre la esencia… sobre la vida misma. Ahora las cosas en mi existencia han cambiado, he sufrido cambios como lo sufre la manzana al caer del árbol.
No, ya no soy tan pequeña, y eso implica el llevar conmigo muchas experiencias por compartir. Me emociona este nuevo ciclo, y es real, me lleno de Gratitud porque logré llegar... "este año ha sido terrible"- le dije a Abraham; "Y habrá peores...y habrá mejores"- me contestó...y fue como un balde de agua fría...finalmente hace 6 años la vida me mostró que es tan frágil e incierta que me percaté que había dejado de vivir despierta...
La diferencia de hace 10 años, es que ya no requiero del otro para saberme amada, pues ahora me doy cuenta de que tan capaz soy de levantarme, y reconstruirme...y también sé que en el camino, algunas personas contribuirán de alguna u otra manera, algunas permanecerán, otras estarán el tiempo que lo deseen y partirán, y eso está muy bien...
La estructura de la vida cotidiana del mismo modo me modificó, y la comunicación inquebrantable con aquellas/os que amo, se fortaleció. Por lo que me es ameno poder observarme en medio de este todo. Me agrada reconocerme como un miembro del universo, y poder tomar, entonces, la decisión de moverme, de permanecer estática, o de modificarme en un nuevo elemento.
Bienvenidos 35 años...Bendigo tu llegada aquí y ahora...
Sof Martínez

Comentarios
Publicar un comentario
Cómo acompañan tus palabras a esta simple mujer...