"Ceguera total" -dijo el médico. Un torbellino pasó por su mente, el vértigo llegó y por unos minutos dejó de respirar desconectándose del mundo. Solo una serie de imágenes pasaron por su mente: los cañaverales floreciendo que veía en su niñez en su amado Tuxtepec; el rostro del hombre que amaba y el cielo enrojecido que la hacía soñar. Un ruido le siguió: "Es como el cáncer; solo que no te matará..." y la interferencia siguió... no escuchó nada más... eso también era la muerte...¿qué más tenía que perder?. Su mundo cambiaría en su totalidad, el doctor habló de un año, años o no sabía, ya no importaba tanto. Hizo lo único que había aprendido a hacer, se paró, sonrió y dijo -"ya sabré que hacer"- y se fue a concluir su jornada laboral. Unas horas después salió del trabajo, recibió a su esposo con un aire de molestia, subió al carro, sintió frió en sus pies; también en sus manos, las metió en la bolsa de su chamarra blanca y guardó silencío. El auto empezó ...
Frente al Sendero Octuple