Cumplir años siempre es el día más importante de mi vida, porque realmente marca una nueva etapa en mí, porque me redefino y porque mi crecimiento se acelera; aunque en algunos casos se estanca.
Este año no podía ser la diferencia… agradecí a Dios por esta nueva oportunidad de vida, a mis padres por su eterno amor, a mi hermana por ser mi compañera sin igual, al hombre que amo con toda mi alma por todos esos años junto a mí, como amigo, confidente, amante y como mi pareja ante la vida. A la nueva familia a la que me integro cada día. A mis amigos que se han convertido en una extensión de mi familia. A todas aquellas personas que me encontrado en el camino y compartido por momentos largos y otros chiquitos. A aquellos que me han brindado su mano cálida, palabras de aliento y ánimo para seguir en pie de lucha.
También agradezco los obstáculos que me he encontrado e incluso los que yo he formado, porque han sido una prueba en las cuales me he fortalecido, en las que me he reencontrado.
Algunos se fueron, desconozco el porqué, pero supongo que era el momento, y que nuestro camino tal vez algún día se vuelva a unir, o tal vez jamás nos volvamos a encontrar. Debo confesar que extrañé a mi viejo amigo, aunque no me fui sin antes decirle cuanto lo quería, porque tal vez hasta ahora comprendo tantas charlas en medio de las notas musicales y el olor del cigarrillo. Uno quiere a las personas por las experiencias de vida que dejan y mi querido amigo, tú me sensibilizaste para poder encontrar otro sentido en mi camino y para poder hoy en día compartirme en mi totalidad.
Este año terminó con muchos aprendizajes, con muchas despedidas, con muchos reencuentros, conociendo otra gente, de otros lugares, de otros tiempos, viejos y nuevos. Llegaron las personas que tenían que llegar, cada pieza comenzó a ponerse en su lugar, algunas como siempre en constante movimiento, algunas aún en la zozobra.
Emocionada he vuelto a mí… he vuelto a sonreír al amanecer, a enamorarme sin perderme sino para encontrarme ante los ojos de mi pareja. He viajado dejando sobre la carretera las ideas que me aterran, he vuelto a creer en mi existencia y en mi esencia, he tocado el cielo, porque Dios! que hermoso es el cielo y las alas que me dio para seguir volando. Y después de tantos escombros he podido construir los cimientos.
Ahora que he vuelto a escribir no puedo dejar de hacerlo, no importa el sentido que adquiera para los demás, no me importa si les gusta o no, ya no… he retomado mi vida, tan solo he vuelto a respirar… ya no estoy en los escombros sino que ahora disfruto los minutos que me da la vida y que Dios me regaló para poder vivir. Ahora que he vuelto a escribir… sé que tan solo puedo escribir!... Que cual oruga a rastras llegaré a mi capullo… lo sé, lo siento…ahora que he vuelto a escribir es porque he regresado a las largas horas de camino y a los destinos sin final…
Bendigo estos 28 años de muerte y vida, de vida y muerte, en los cuales he recordado la razón de mi vida: amar.
Sof & Skeu
Comentarios
Publicar un comentario
Cómo acompañan tus palabras a esta simple mujer...