El luto lo llevaba en el alma.Aquel movimiento doloroso en el corazón. El dolor psíquico que provoca perder al ser amado, camino tortuoso en la medida de las ideas…de la historia.
Ella podía caminar por las calles húmedas pero su alma se arrastraba en la corriente de agua que circulaba. Pies descalzos que decidían sangrar en nombre de un amor perdido. Tan solo era el martirio provocado por el deseo y el pesar.
Se detenía frente a esa enorme iglesia en donde alguna vez soñó ser libre y amada, poco había hecho para tal fin. Ahora que las pérdidas habían llegado necesitaba descansar, perdía la razón. Necesitaba lavar su pena, necesitaba dejarla fluir.
Era tiempo de irse, era tiempo de encontrarse. El solo hecho de darse cuenta de su limitación, de su impotencia, de que ya nada pudo hacer. Era esa la maldita culpa que la quemaba ante el fuego de la duda y la desesperación.
-“¿Dime cómo seguir?”- le repetía al silencio
-“Dime ¿porqué la muerte?”- insistía.
-“Dime...porque el luto lo llevo en el alma”. Lloraba
Sofía
Los amo Luis e Ivanna
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Cómo acompañan tus palabras a esta simple mujer...