Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2010

ESTABA SOLA

NO PUEDE HABER OTRA QUE LA DE MIS ENANOS Yo no podría explicar porque pasan las cosas... Cada día que se levantaba resultaba una larga agonía. Había aprendido a realizar las cosas de manera rutinaria. Las sorpresas agradables habían quedado eliminadas de su vida. Estaba sola, y cada segundo del día pesaba para su alma. Se bañaba, comía, trabajaba, sonreía por obligación, saludaba, volvía a trabajar, volvía a comer obligadamente y dormía. Tan solo era una rutina. La comida no sabía a nada especial, solo era el alimento necesario para ese cuerpo débil. `Tan solo lo necesario`...pensaba. Y cada minuto se repetía `Estoy sola`. Por algunos momentos del día las lágrimas se escapaban, escurriendo por esas pálidas mejillas, sin que se pudiesen detener. Esas lágrimas quemaban, como quemaba el dolor en su corazón. Corazón marchitado, corazón fracturado. Algunas otras veces era el coraje convertido en gritos y golpes contra aquella inútil almohada en donde alguna vez se prometieron amor eterno...

AHI ESTABA ELLA

Ahí estaba ella…parada frente al parque donde alguna vez construyó sueños y en donde al final de sus días tan solo tenía cenizas. Las esperanzas y el amor estaban muertos. No tenía nada. Eran situaciones de vida… diferentes, pero cargadas al igual de mucho dolor. Cenizas… cenizas era lo que tenía en sus manos, tiznadas de ese blanquecino color. Habían pasado muchos años que el primer dolor la había destruido…ahora después de haberse ilusionado el dolor podía llegar a ser más intenso, más nítido, más fúnebre. Aquellas lágrimas de dolor no habían parado desde hacía tanto tiempo, que no podía calcular las magnitudes de las mismas. Muchas preguntas se encontraban frente a ella, podría ser un momento decisivo pero esas mismas lágrimas y esos mismos pensamientos bloqueaban cualquier acción. Ahí seguía parada bajo la lluvia, en aquel viejo árbol en el que algún día prometió vivir, ahora aquel árbol seguía de pie…ella…ella tan solo estaba muerta. Contra el viento y marea, con miles de sueños d...